Europa e Irán completan primer acuerdo INSTEX esquivando sanciones de Estados Unidos
El pasado treinta y uno de marzo, funcionarios europeos anunciaron que Instex, el vehículo comercial europeo creado para eludir las sanciones estadounidenses contra Irán, copletó con éxito su primera transacción.
"Francia, Alemania y el Reino Unido confirman que Instex ha concluido con éxito su primera transacción, facilitando la exportación de productos médicos de Europa a Irán", señalaron los tres gobiernos en una declaración conjunta. "Estos productos están ahora en Irán".
Aunque el nombre de las empresas involucradas se desconoce, sí se sabe que el valor de la transacción fue de alrededor de £ 500,000.
Durante mucho tiempo ha habido dudas sobre la viabilidad de Instex, que funciona compensando las transacciones para que los fondos no tengan que cruzar las fronteras internacionales, particularmente debido a la hostilidad de las autoridades del gobierno de los Estados Unidos hacia el proyecto.
El mecanismo se desarrolló después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, retiró a su país del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), el histórico acuerdo nuclear que resultó en el levantamiento de las sanciones de la UE y los Estados Unidos contra Irán, en mayo de 2018.
Después, Irán se retiró en enero de este año después de que un ataque aéreo estadounidense que acabó con la vida de Qasem Soleimani, comandante de la fuerza de élite Quds.
A pesar de esas tensiones, los tres gobiernos europeos reiteran su compromiso de expandir el comercio con el país del Medio Oriente.
"Instex tiene como objetivo proporcionar una solución sostenible a largo plazo para el comercio legítimo entre Europa e Irán como parte de los esfuerzos continuos para preservar el JCPOA", dice la declaración conjunta. "Ahora que la primera transacción está completa, Instex y su contraparte iraní STFI trabajarán en más transacciones y mejorarán el mecanismo".
La transacción se lleva a cabo en medio de la creciente presión internacional sobre Estados Unidos para que suavice su postura, particularmente mientras Irán continúa luchando contra la propagación del Covid-19. Hasta la fecha, las cifras del gobierno iraní muestran que más de 3,000 personas han muerto después de contraer el virus, y el número de casos confirmados ronda los 50,000.
El ministro de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, dijo el mes pasado que es "inmoral dejar que EE.UU. mate a inocentes", refiriéndose a las afirmaciones del presidente Hassan Rouhani de que los esfuerzos para detener la propagación del coronavirus están siendo severamente obstaculizados por las sanciones de este país.
Sin embargo, todavía existe la preocupación de que las grandes empresas e instituciones financieras no estén dispuestas o no puedan apoyar a Instex, lo que significa que es probable que su capacidad siga siendo limitada.
Parte del problema es que las instituciones financieras son vulnerables a la acción de ejecución de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), incluso si no se encuentran en los Estados Unidos. Cualquier interacción con el sistema financiero de los EE. UU. podría ser suficiente para provocar una investigación o incluso una sanción financiera por parte del regulador.
Según John E. Smith, ex director de la OFAC, es poco probable que la situación haya cambiado drásticamente y muy probablemente la OFAC estará vigilante ante cualquier posible movimiento de empresas que intenten llevar a cabo operaciones con Irán.
Instex ha tenido su primera transacción, un caso de prueba en algunos sentidos, pero no está claro si será un sistema que pueda entrar en funcionamiento de manera significativa.
Por otro lado, desde que puso en marcha Instex, han surgido otros instrumentos similares con mayor apoyo de EE.UU.
En particular, el Departamento del Tesoro anunció en febrero que el Acuerdo de Comercio Humanitario Suizo (SHTA) está en pleno funcionamiento, proporcionando un canal respaldado por el gobierno para enviar alimentos y suministros médicos a Irán. Las operaciones piloto a principios de año facilitaron un envío de medicamentos valorados en alrededor de 2,5 millones de dólares.
El canal humanitario suizo podría proporcionar una alternativa más segura o libre de riesgos para las empresas y los gobiernos que desean enviar esos productos a Irán, mientras que Instex supone mayores riesgos ante posibles sanciones y sigue en fase de prueba.
Otra preocupación para las instituciones financieras es la debida diligencia sobre los destinatarios de las transacciones, particularmente después de que EE.UU. afirmase que los funcionarios iraníes han utilizado previamente la provisión de suministros médicos como cobertura para proporcionar recursos a las fuerzas armadas del país.
Aunque los gobiernos francés, alemán y británico dicen que llevan a cabo una diligencia exhaustiva sobre los destinatarios a través de Instex, las instituciones financieras no pueden confiar en eso para eliminar la amenaza de la acción de cumplimiento de la OFAC, ya que bajo el régimen de responsabilidad de OFAC, no se permite pasar responsabilidad a otra persona. Por lo tanto, si se violan las reglas y se imponen sanciones, el responsable de la sanción será la empresa o institución que haya llevado a cabo la operación, incluso si pudiera señalar a otra persona como responsable último de garantizar la buena fe del destinatario.





















