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Opinión | Consejero Editorial de MurciaEconomía
Miércoles, 28 de Octubre de 2020
Francisco Martínez Ruiz

Quedamos a cenar a las ocho y pico

 

El conjunto de medidas adoptadas con la declaración de estado de alarma, pendientes de su convalidación por el Congreso y  determinación de su plazo, nos afectan a todos los ciudadanos. Parecen razonables, a la vista del alcance de  la  segunda oleada del COVID. Medidas más restrictivas se han decretado en distintos países europeos que están en mejor situación que nosotros por lo que a la pandemia respecta, y por lo que no respecta a la pandemia también.

 

Pero hay un sector al que una de estas medidas, la limitación total de actividades de 23 a 06.00 horas ( lo que denominamos de forma no totalmente correcta toque de queda), le atraviesa directamente su espina dorsal. El sector de la hostelería, que si ya estaba tocado por los estragos de la primera, sufre en esta segunda el remate.

 

No entramos aquí en si estas medidas son buenas , escasas, o desproporcionadas. Se habrán decretado en orden a consideraciones técnicas. Pero sí quiero entrar en consideraciones , digamos, de orden cívico.

 

Ya que no podemos hacer que lo que nos convenga , pase, hagamos que lo que pase convenga. Es el principio universal de adaptación y resilencia. Que está aquí muy conectado con el – de verdad – carácter solidario de los murcianos.

 

Tenemos la costumbre de cenar fuera a la hora de las pavas, y de terminar ya acompañados al salir de los camiones de la basura. Eso de cenar a las 10 se ha terminado una temporada, y con eso, se ha dado el estoque final a los hosteleros.

 

¿Podemos hacer algo?. Si. No se trata de cambiar de nacionalidad y cenar guiso a las 6 o sopa de trucha a las cinco y media. Ni cascarnos una sopa de cebolla a las siete menos cuarto. Se trata de hacer un pequeño esfuerzo solidario con la hostelería y adelantar un poco nuestras cenas, si queremos dentro de unos meses poder encontrar abierto ese sitio que nos gusta tanto, ese camarero con el que ya tenemos una relación cómplice, esa gente a la que hemos saludado muchas veces. Y esto no será posible, o muy difícil, si todos estos sitios, todo este sector no puede prácticamente atender un servicio de cenas. Fíjense , amables lectores, lo sencillo del tema.

 

Está al alcance de todos, será bueno para nuestra salud, ayudaremos a empresarios y a sus empleados.

 

Demostraremos que podemos hacer que esto que pasa – el manido toque de queda – pues al final podemos hacer que convenga.

 

Y podemos demostrar una vez más que somos una región de gente solidaria, la que más. Y no de boquilla. Murciaeconomía ha ofrecido publicidad gratuita para todo el sector mientras dure el estado de alarma. Y estamos muy satisfechos de esa decisión.

 

En Murcia se habla mucho con términos imprecisos . El picoesquina, por ejemplo. Y también es verdad que casi nunca damos la hora exacta de nada. Por eso, cuando quedemos con los amigos y la familia, para ser más exactos en la versión murciana, estará absolutamente permitido decir que

 

QUEDAMOS A CENAR A LAS OCHO Y PICO que se entenderá perfectamente, aquí.

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