
Finalmente Repsol ha cumplido su ‘amenaza’ y ha dejado en punto muerto importantes proyectos de inversión en sus instalaciones en España.
Como informó la pasada semana este periódico, el acuerdo entre PSOE y Sumar para la investidura de Pedro Sánchez contempla el hacer permanente en el tiempo el impuesto extraordinario que el gobierno puso a las empresas energéticas y la banca para hacer frente a las repercusiones económicas que tenía la guerra de Ucrania.
Este impuesto, que se ideó como “temporal y extraordinario”, podría ser perpetuo si se cumple el acuerdo de investidura, lo que ya ha provocado la reacción de las grandes empresas. Durante la presentación de los resultados económicos de Repsol en los nueve primeros meses del año, su consejero delegado, Josu Jon Imaz, afirmó que el tributo “castiga a las empresas que, como Repsol, invierten en activos industriales, generan empleo y garantizan la independencia energética del país. En cambio –añadió–, favorece a los importadores que no generan empleo ni actividad económica relevante en España. En consecuencia, la falta de estabilidad en el marco regulatorio y fiscal del país podría condicionar los futuros proyectos industriales de Repsol en España”.
Uno de estos proyecto es la anunciada planta de hidrógeno verde que la petrolera prevé levantar en Cartagena conjuntamente con Enagás y Engie. La inversión alcanza los 215 millones de euros y la creación de más de mil puestos de trabajo.
La confirmación de esta paralización la ha hecho el presidente de Petronor, filial de Repsol, Emiliano López Atxurra, quien ha afirmado que hay inversiones que “tienen que estar en stand by” hasta que haya “un marco regulatorio estable y previsible”.
Además de el de Cartagena, otros proyectos paralizados afectan a sus instalaciones en Bilbao, Puertollano y Tarragona. Las inversiones previstas alcanzarían los 1.500 millones de euros.
Ultimátum: el 22 de febrero
Desde Repsol se ha dado de plazo hasta el 22 de febrero para decidir finalmente el futuro de las inversiones. La petrolera confía en que antes de ese día, el Gobierno se pronuncie "sobre el impuestazo a las energéticas y a la banca".







