De la queja a la Responsabilidad
Deja de quejarte de lo que no hacen los otros y ponte a hacer tú por los otros
Viendo anoche el programa “En primera línea” que ponían en Antena3, no he podido reprimir escribir este artículo.
Cuando veía el sobresfuerzo que están haciendo tantas personas en el sector sanitario por salvar vidas, desde los médicos hasta los celadores y limpiadoras, intensísimas jornadas de trabajo, exposición continua al riesgo de contagio, falta de medios y por tanto, sintiendo el miedo, ansiedad y hasta el llanto por los que se les van y no pueden salvar, es cuando sentí una grandísima impotencia, al acordarme de muchas personas con las que me he encontrado en todos mis años de trabajo.
Sí, esas muchísimas personas encontradas en organizaciones privadas y públicas, que se quejan hasta de si se tienen que quedar 2 minutos después de su hora o de si suena demasiado el teléfono y no pueden salir a su hora al café y después a la cerveza.
Se quejan de chorradas y se pasan la vida mirando lo que los otros no hacen por ellos, en lugar de pensar, qué puedo hacer yo por ellos.
Sí, porque esas personas no se merecen lo que tienen en la vida, lo digo así de tajante , aunque suene fuerte; seria tan sencillo como que pasaran un solo día, dentro de uno de esos hospitales y sintieran, todo eso que están sintiendo los que nos están salvando la vida, arriesgando la suya y verías, cómo empezaban a valorar y cómo se les quitaban todas las “tonterías de golpe”.
Entonces entenderían lo que es el objetivo general por encima del objetivo individual, lo que es altruismo, solidaridad y generosidad ( aunque le quiten importancia diciendo que es su obligación, nadie les dijo que trabajar en un hospital, estuviera incluido en el sueldo el peligro de muerte) y todo lo demás es egoísmo puro y duro ,fruto de las miserias que los seres humanos llevamos dentro.
Imagino que tendrás en tu entorno personas de ese tipo que se quejan de todo lo que pasa, todos hemos tenido o incluso eres tú mismo ese que se queja, hasta yo misma fui una de esas personas hace muchos años, hasta que me dí cuenta que a estas personas no las quiere nadie cerca pues intoxican y chupan energía como un vampiro; pues si las tienes alguna cerca, te sugiero que les ayudes o te ayudes a abandonar esos comportamientos , enseñándoles a pasar de la “Queja a la responsabilidad”.
¿Y cómo hacerlo? Es tan sencillo y tan difícil como:
Si eres tú el que se queja , pregúntate ¿Qué estoy haciendo yo, sobre esto sobre lo que me quejo?
Si es alguien de tu entorno, confróntale con :
¿Y tú, que haces sobre eso de lo que te quejas?
Quejarse es la forma adulta de llorar para que, como a un bebé, vengan y nos pongan el chupete, nos acurruquen, nos canten una nana y nos durmamos.
Señores/as dejémonos ya de infantilismos y pasemos a la acción, dejemos de quejarnos de todo lo que pasa y sino, pongámonos un esparadrapo en la boca y asumamos compromisos y responsabilidad como miles de personas hacen en este momento con infinidad de iniciativas de voluntariado y altruismo.
Cuídense y quédense en casa.
Feliz semana amig@s





















